Parece que en ciertas esferas está de moda educar a los niños desde un enfoque estrictamente positivo, evitando ponerles límites y desterrando la disciplina de su educación, esperando así que sus hijos encuentren “su propia esencia” por si mismos. Una de las consecuencias de esto suele ser que acaban criando (Y creando) hijos que tienen tendencia a no esforzarse, a recibir cosas del mundo por el mero beneplácito de existir. “Siempre me lo dan todo sin hacer el más mínimo esfu